Día de la Cosmonáutica en Rusia.

Por Andrey Budaev

Embajador de Rusia en Uruguay



El 12 de abril se celebra el Día de la Cosmonáutica, una fiesta establecida para conmemorar el primer viaje espacial tripulado por el hombre. Hace 61 años, el 12 de abril de 1961, Yuri Gagarin se convirtió en la primera persona quien orbitó la Tierra. El histórico vuelo del cosmonauta soviético, a bordo de la nave espacial Vostok 1, duró 108 minutos y marcó un antes y un después en la historia de la humanidad, abriendo una nueva página en las investigaciones del espacio ultraterrestre.




Hoy prosigue la exploración espacial con decenas de miles de satélites girando alrededor de la Tierra y sondas espaciales enviadas a Marte, Venus, Júpiter, Saturno e incluso fuera del sistema solar. Pero a pesar de todos los avances del ser humano en el espacio, Yuri Gagarin sigue siendo una figura especial no solo para aquellos que han dedicado su vida a los vuelos espaciales, sino para toda la humanidad.


El nombre de Yuri Gagarin lleva cientos de calles, plazas y escuelas en Rusia y otros países del mundo. También en muchas ciudades hay monumentos al Primer Cosmonauta. Incluso Montevideo cuenta con dos bustos de Yuri Gagarin: uno ubicado en el espacio libre entre Avenida Italia y Avenida Estanislao López que lleva su nombre y otro en las instalaciones del Planetario Municipal. El 12 de abril pasado los diplomáticos de la Embajada de Rusia en Uruguay encabezados por el Embajador Andrey Budaev colocaron las flores al busto del cosmonauta soviético en el Planetario Municipal para conmemorar esta fecha histórica para toda la humanidad.


Sin embargo, es importante destacar que además del primer vuelo del hombre al espacio ultraterrestre a Rusia y la URSS pertenecen muchos otros logros importantes en este campo. Entre ellos: el lanzamiento del primer satélite artificial en el espacio el 4 de octubre de 1957 desde el Cosmódromo de Baikonur que recibió el nombre “Sputnik 1” (en ruso significa “compañero de viaje”). Asimismo, los rusos fueron los primeros en enviar un ser vivo en el espacio: el 3 de noviembre de 1957 la perra Laika se convirtió en el primer animal en entrar en órbita a bordo del Sputnik 2.



Esta misión suministró a los científicos información relevante sobre el comportamiento de un organismo vivo en un viaje espacial y ayudó a preparar el venidero vuelo de Yuri Gagarin. La primera mujer en el espacio también fue rusa. El 16 de junio de 1963, Valentina Tereshkova (de 26 años de edad) viajó al cosmos a bordo del Vostok 6. Además de esto, la primera “caminata espacial” (salida afuera de aparato espacial) también fue realizada el 18 de marzo de 1965 por el cosmonauta ruso Alekséi Leónov quien estuvo fuera de la nave durante 12 minutos.

Otro logro no menos importante fue lanzamiento a órbita el 19 de abril de 1971 de la primera estación espacial temporal Salyut 1 en que trabajaron tres cosmonautas durante 3 semanas. Posteriormente el 20 de febrero de 1986 la URSS colocó en la órbita terrestre la primera estación permanente, denominada “MIR” (“Paz”) de 31 metros de ancho, 19 de largo y 27 de alto, que se convirtió en un importantísimo laboratorio, con módulos separados para astrofísica, ciencia de los materiales y estudio de la Tierra. Diferentes equipos de cosmonautas trabajaban en la estación por varios meses lo cual trajo muchos avances científicos en este campo. En 2001 la MIR fue dada de baja y se reemplazó por la Estación Espacial Internacional (EEI), un proyecto multinacional en que hoy participan 14 países diferentes. La EEI se divide en dos secciones: el segmento orbital ruso, operado por Rusia; y el segmento orbital estadounidense.


Al mismo tiempo, el sistema de soporte vital de la EEI está basado en los soportes de las estaciones Salyut y MIR. Es importante señalar que después de la cancelación del programa estadounidense Space Shuttle en 2011 la única manera de llegar a la estación espacial internacional (EEI) hasta 2020 fue por medio de las naves espaciales rusas Soyuz. Es un buen ejemplo de trabajo constructivo multinacional de beneficio común no obstante diferencias políticas e ideológicas.


Al pasar los 61 años después del primer vuelo tripulado al cosmos Rusia sigue siendo una de las principales potencias espaciales, realizando cada año decenas de lanzamientos espaciales y cooperando activamente con otros Estados en esta esfera. La corporación estatal rusa «Roscosmos» es responsable de todos los programas de vuelos espaciales y cosmonáutica de la Federación de Rusia. Entre sus logros de los últimos años hay que destacar el lanzamiento en el abril de 2019 de la nave espacial rusa Progress, con más de 2,5 toneladas de carga a bordo, que llegó a la EEI en un tiempo récord de 3 horas y 20 minutos, lo que la convirtió en la nave de carga más rápida en la historia. Al mismo tiempo, la ciencia espacial rusa cuenta con muchas invenciones únicas.

Por ejemplo, en 2019 Roscosmos presentó el prototipo del primer remolcador espacial nuclear basado en un módulo de transporte y energía dotado de un sistema energético de varios megavatios, y en 2020 hizo públicas las imágenes 3D de cómo podría funcionar en el espacio. Se espera que la fabricación del primer remolcador de este tipo concluya en julio del 2024. Si el vuelo de prueba del aparato pasa con éxito, Rusia tiene previsto fabricarlo en serie. Además es importante mencionar que Rusia tiene su propio sistema global de navegación por satélite “GLONASS” (análogo de GPS estadounidense). Hay 25 satélites en órbita que aseguran la operación continua de GLONASS y permiten determinar la ubicación con una precisión de 2 metros.


Hoy en día a pesar de todas las sanciones occidentales e imprescindible presión externa Rusia continúa exitosamente la exploración especial, implementando de manera consistente y persistente todos sus planes en esta área. El 12 de abril de 2022 el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció la decisión de reanudar el programa lunar y lanzar este año la misión Luna-25 que tiene como objetivo investigar el polo sur del satélite. En los próximos años otras misiones rusas se encargarán de la exploración del suelo y elaboración del esquema de aterrizaje lunar para cosmonautas rusos.

Al mismo tiempo, se planea expandir significativamente el potencial cuantitativo y cualitativo de la constelación de satélites en el marco del programa Esfera para asegurar una mayor introducción de los servicios digitales en todos los sectores de la economía, la administración pública, la educación, la atención médica, en la vida diaria de los ciudadanos rusos.

Los logros rusos en el espacio ultraterrestre son reconocidos en el mundo y son parte de los alcances científicos de toda la humanidad.

La tarea de unir los esfuerzos de diferentes Estados del planeta para continuar nuestros pasos hacia las estrellas sigue siendo importante y actual a pesar de todas las divergencias, contradicciones y mal entendimientos.



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