El voto es suyo y de nadie más!!!

La política existe para darle a las organizaciones de las sociedades en el mundo la posibilidad de dirigir sus naciones, siempre se ha balanceado entre dos criterios opuestos.


En el primer criterio existe la posibilidad de luchar a fin de asegurarse del dominio sobre quienes se gobierna, adquirir ventajas y privilegios que benefician intereses partidarios, de grupos o particulares.

El segundo criterio se orienta a la construcción de objetivos comunes, busca la integración mediante la justicia dejando a un lado los intereses particulares, va al encuentro de la satisfacción general de la sociedad.


En los últimos años y en particular en estos últimos meses se ha alcanzado un grado de desaciertos informativos ,interpretaciones y afirmaciones desde la clase sindical y política nunca visto en especial por el grado de infantilismo en muchos casos de los conceptos vertidos públicamente.


La verdad da asco el grado del insulto intelectual que le dan al pueblo.


Un fenómeno muy arraigado últimamente en la estructura sindical y política nacional es la mentira política, la “noble mentira”, técnica desastrosa que empaña varios actores: frecuentemente se utiliza el sentir del pueblo, de las clases oprimidas, pobres, insatisfechas para sembrar esperanzas con “verdades” demagógicas de igualdad, libertad, participación, mejor futuro, equidad… una perversidad premeditada que se emplea para prevalecer propios intereses sobre los supuestos futuros beneficiados.


Estas “noblezas” producen “ciegos obedientes ” quienes, no obstante de percibir la mentira, prefieren hacer de la vista gorda con tal de asegurarse la continuidad de la mentira que intentan sostener y convencer.


Hace base también en esta estrategia, el manijeo, que consiste en las acciones e influencia que ejerce sobre su militancia y ciudadanos para lograr sus objetivos. Se dice que se activa la manija a efecto de crear roscas y coordinar procesos; en tal afán, simulan ser respetuosos de la independencia de los Poderes del Estado.


Entonces, activada la manija aparecen los “oportunistas” celosos militantes que se acomodan según la situación y moderan sus comentarios para quedar bien con el jefe, son acérrimos amantes de la “lógica interna” del partido o del sindicato.


Estos mecanismos pertenecen al primer criterio, de quienes manejan la política para conservar su prebenda y se justifican con el principio maquiavélico: “un sindicalista o político prudente no puede ni debe mantener este estilo de comunicar las ideas a defender, porque directamente está generando un gran daño a la democracia que pregona defender”.


Ahora recuerde el pensar y analizar es un derecho propio del ciudadano no se deje manijear.


El voto es suyo y de nadie más !!!

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